18 jul 2013

Sophia y Fabian abrazados

Carta para mis hijo en el Día del Padre!



Padre dando puñito a su hijo


Hey niños...

Ustedes recordarán que les comenté que quería escribí una carta similar a esta en el Día de la Madre, en la que les iba a rogar que se comportara de manera que su madre podría relajarse y disfrutar de su domingo especial.


Esta carta es un poco diferente. Por un lado, esta carta se trata de mí, en lugar de mamá, así que puedo hablar con un poco más de libertad. Además mamá no sabe que estoy escribiendo en este blog y no dudo que el día que se entere, lo hackeé para ver si “no es uno de esos sitios donde me consigo con las amiguitas mías”. Por otro lado, desde que su madre decidió que no iríamos a misa, ​​los domingos son para mí para dormir hasta tarde. Incluso este próximo domingo. Eso sí: este domingo es el Día del Padre. Pero estoy aquí para decirles que no se preocupen por eso. No necesito nada de ustedes. No necesito unos interiores o una tarjeta hecha a mano o un dibujo a mano de mí o una membresía a un club de la cerveza-del-mes. Ni siquiera necesito que se comporten mejor (además, SIEMPRE deben comportarse bien). Sólo tienen que seguir adelante y tomarlo con calma. Extraño, ¿no? Cuando era niño, yo estaba horrorizados que mi padre, su “Ague”, nunca nos pidió algo para el día de Padre, o para Navidad, o incluso para su cumpleaños - a excepción del viejo deseo de “que tú y tu hermana se lleven bien” (Jajaja, que iluso). Para los niños, los regalos son todo, así que cuando yo tenía tu edad, no querer ningún regalo me parecía demasiado extraño. Pero ahora que soy padre, por fin entiendo la mentalidad de mi papá. En primer lugar, los niños dan terribles regalos. En segundo lugar, cuando te conviertes en un padre, te das cuenta rápidamente de que los mejores regalos no vienen en una caja o un sobre. Que de hecho aún tengo la figura esa dorada en forma de estrella en el trabajo hecha con papel aluminio dorado o lo que sea ese material. El mejor regalo es el abrazo que tengo cuando los pongo en su cama, o la risa que tengo cuando les hago cosquillas, o los treinta minutos de sueño extra que me dan cada quinto fin de semana. Ninguno de aquellos regalos está premeditado, o son en día de una fecha específica, son simplemente ustedes siendo ustedes mismos. Y eso es todo lo que necesito, todos los días. El hecho de que este domingo se llame el Día del Padre no lo hace diferente. No me importa el Día del Padre. Este domingo no es más especial para mí que cualquier otro domingo, o sábado, o día de la semana. No necesito un almuerzo conmemorativo para celebrar mis supuestos sacrificios o dedicación o trabajo duro, especialmente no de ustedes. ¿Por qué mis hijos deben recompensarme por no ser un mal padre? Ya sé que no soy un padre terrible. No estoy presumiendo, y yo no creo que soy el mejor padre de todos los tiempos ni nada, pero yo sé que no soy terrible, simplemente, me encanta ser su padre. Estoy seguro de eso, y yo no necesito su reconocimiento por hacer, en pocas palabras, “hacer lo que se supone que debo hacer".

Me gusta el reconocimiento tanto como a cualquiera, pero al ser un padre no se trata de reconocimiento. Así que ustedes pueden relajarse. Sé lo que están pensando: ¿esto significa que puedo dejar de inflarle el ego a mamá en el Día de la Madre también? Eso depende de tu mamá. (Aquí hay una pista: NO.) Y no quiere decir que vamos a abolir el Día del Padre tampoco. Porque a pesar de que yo no necesito el reconocimiento de continuar haciendo un trabajo que me encanta - o seguir haciéndolo incluso en los días en que no me encanta (como, por ejemplo, durante el entrenamiento de ir al baño solo), porque los amo y es que estas fechas no son realmente para la gente que a quien se le celebra. Son para los celebrantes. Es divertido celebrarlo con los seres queridos. ¿Por qué creen ustedes que consiguen cosas tan geniales en Navidad? La alegría es verlos feliz. Y ese es el único regalo que tengo este fin de semana. Bueno, ese es el único regalo que necesito de ustedes este fin de semana. Porque el Día del Padre no es su problema. Día del Padre es un problema de mamá.

Con amor, Su papá

PD: De hecho, me voy a tomar una de esas cosas del club de la cerveza-del-mes. Y entradas para ver la nueva película de Superman. Simplemente cuénteselo a su mamá.


Darth Vader y Luke Skywalker
Sophia y Fabian abrazados

Echando un Cuento


StormTrooper contando un cuento a su hijo antes de dormir



No había escrito en algún tiempo pero es que realmente no tenía ánimo.

Disculpen la sinceridad, pero bueno, realmente les venía a echar un cuento pero ya mi hija de 2 años me ha pedido que le contara uno y ya no me queda más neuronas para inventar algo nuevo. Y es que me he dado cuenta de que, el hombre promedio gasta el 85% de su imaginación al inventar una historia, y nos volvemos tan buenos que podemos unir una o más historias ficticias e inclusive podemos mantenerlas por años, llegando al punto de que nosotros mismos nos las creemos.
 Si llegamos tarde a una cita con nuestra pareja, podemos mentir diciendo que el tráfico está insufrible hasta que somos testigos en un caso de CSI. Si faltamos un lunes, después de Semana Santa al trabajo, diremos que nos ha pasado las cosas más asombrosas que dejarían loco a Indiana Jones. Si nos llaman del Banco para decirnos el porqué no hemos pagado la tarjeta diremos que simplemente se nos presentó algo que nos desequilibró el presupuesto. El hecho es que, somos excelentes al inventar cuentos, pero cuando un niño nos pide que le contemos algo, somos en pocas palabras .., un desastre.
Y es que claro, si contamos mal un cuento a un niño, nuestra esposa no nos negará el sexo, ni nuestro jefe nos despedirá del trabajo y los del Banco no nos cobrarán más intereses. En pocas palabras, los niños tienen las de perder.

Por eso es que he estado pensando en algunos tips de cómo contar un cuento, a ver qué os parece. 

1. Nunca utilice personas o personajes con fuertes rasgos humanos. Y es que la razón del porqué NO lo debemos hacerlo es que siempre vamos a proyectar nuestras propias vivencias (que no son muy buenas por cierto). Yo recuerdo que el Pinocho que me contaba mi padre fue prohibido por la Unesco ya que "este" Pinocho era un trabajador explotado que, según las propias palabras de mi padre “lo forzaban a trabajar 12 horas diarias haciendo el asiento contable de 35 empresas”. E igualmente, Geppeto era “un sucio jefe italiano que no le importaba que Pinocho trabajara tanto si igualmente le descontaba la mañana si llegaba 15 minutos tarde”. Y si hablamos de la bella durmiente de mi madre, “La bruja era esa, la bicha esa, la madre del Y-QUE-PRINCIPE azul, que después de que se casaron más nunca le compró flores y…”. Y allí no sé porque mi padre se iba a dormir al sofá. Pero ese es el punto. Escoja personajes que no sean humanos. Y tampoco venga a contar sobre “Las Tortugas Ninjas” porque cuando llegue al punto en donde debe explicar que el jefe es una rata, todo habrá colapsado.

 2. La Trama. Señores padres, les recuerdo, sus hijos le están pidiendo que les cuente un cuento, ustedes son la única opción válida y barata para el insomnio infantil. SI ellos fueran mayores, créanme, estaría en la calle o el cine o viendo Internet. Y es que sus hijos están buscando conciliar el sueño, ellos no están tomando nota o copiando un dictado para enviarlo a ver si ese cuento se gana el mejor guión extranjero en los Oscar. Recuerdo los consejos de mi abuela, “Todo buen cuento debe tener las 3 C… Corto, Cencillo y Cimple”. Disculpen la ortografía de mi abuela, ella solo llego hasta 2do grado. Pero es cierto. El mejor cuento lo aprendí de mi hija de 2 años. “Había una vez un dinosaurio que estaba aburrido y decidió ir a visitar a su amiga la hormiga. Era un día excelente y soleado. Tomo su motocicleta y salió. Pero en el camino el día se volvió lluvioso. Y el dinosaurio regresó triste. Esperó y al siguiente día, el tiempo estaba soleado pero en el camino, llovió y se regresó. Así volvió a esperar hasta el siguiente día a que estuviera soleado, pero nunca llegaba a su destino porque llovía. Así se repitió varios días. Soleado, lluviosos, soleado, lluvioso. Un día tocaron la puerta de la casa del dinosaurio y quien era?... la hormiga con un traje para la lluvia. FIN”. ¿Entendieron? Tiene las 3 “C” de mi abuela, corto, sencillo y simple. Bueno ustedes me entendieron lo de la C. Además recuerden, que una trama debe ser sencilla ya que quizás debas usarla en otra ocasión, quizás un día que llegues “zarataco” a su casa y justo ese día el niño te pedirá que le cuentes algo. Y lo menos que quieres es repetir nombres como “Rapunzel”, “Gargamel”, “La reina Grimhilde”, “Stromboli”.

3. La participación. Padres, padres, padres… realmente no se cansan de cometer error, tras error, tras error, tras error. Ustedes, que se la pasan viendo las celebridades y los famosos en su rueda de prensa. ¿Qué ven de común? Recuerdan a Tiger Woods y su escándalo sexual? Todos los sabían, el error le costaría una millonada de dólares en patrocinio ¿y como fué la rueda de prensa que dió? “Señores, pido mis disculpas por mi comportamiento, en especial a mi esposa y mis patrocinadores. Lo siento… Gracias. No hay cometario”. Y adiós! Ya. Se fue. No se enredó esperando que un periodista lo enredara más de lo que ya estaba enredado. Y padres, volviendo al cuento de sus hijos. Esto no es una democracia, no tiene nada que ver con la “participación ciudadana”, olvídenlo. “Erase una vez…. Trama… Fin”. Y ya. No hagan pausa, no permitan preguntas. Porque es por su bien y el de sus niños. Además un buen cuento durará unos 15 min. Pero con preguntas pasarán 6 horas respondiendo cosas como “Que es una caperucita?, porque iba sola sin supervisión adulta?, porque el lobo se disfrazó cuando lo que debía hacer era esperar detrás de un árbol y devorarla?”. Créanme, no querrán responder esto.

4. El fin. Otro de los puntos clave para un buen cuento es el final. A nadie le interesa saber que pasó después de que Pinocho se volvió humano, a nadie le interesa saber qué pasó con la Bella Durmiente cuando se despertó y nadie, absolutamente nadie quiere saber que el príncipe le dijo a Blancanieves que no quería ver a otro enano en la casa pero un error de la Blancanieves, habrá un 8vo enano en la casa cuando ya “no hay cama pa’ tanta gente”. Confíen en mí padres.
Pero bueno, hay otros tips que tengo por allí pero les cuento luego, lo que deben recordar que hay que fijarse bien en sus niños, la práctica hace al maestro. Observenlos bien. Recuerde que si tienen miedo hay 2 cuentos que puede usar cuando se encuentre en apuro. Para varones, use “Tarzán”. Ya que un niño abandonado en la Selva y que es criado por monos es siempre algo que hará pensar al niño antes de portarse mal (puede añadir la visita a su zoológico local este fin). Para las hembritas, “Rapunzel”. La historia de una chica que fue abandonada en una torre porque quería salir con cual baboso se cruzara en su camino. Pero recuerde solo usarlas en caso de emergencia. El abuso de estos cuentos puede terminar como algún cuento que usted echará a los otros viejitos abandonados en un “Hogar de reposo” pero barato, del gobierno.

... Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.
Princesas Disney quejandose de sus esposos

10 nov 2010

Sophia y Fabian abrazados

Afecto por el defecto

Algunas personas, más que esconder sus errores o negarlos, los hacen parte de su personalidad, parte orgullosa y honorable de la misma.

Los miedos, las fobias, las mañas, los defectos, son convertidos por la mayoria de las personas en aspectos de su vida que "no van a cambiar" y, como hay que aceptar a la gente, tal y como es, entonces nadie puede venir a pretender cambiarles.

Generalmente oimos "yo no me arrepiento de nada que haya hecho" y algunas otras frases que nos demuestran que la mejor manera de eliminar un defecto es hacerlo parte de la personalidad. El Orgullo y la Inmadurez es bastante típico.

Esto más que dificultar, imposibiliza el proceso de mejora de los individuos y estanca la autorealización, de la cual, pocos estan al tanto. Lo más ironico del asunto es que si uno se topa con una persona y, por algun motivo, saca algunos de sus errores, uno de esos que esa persona decidió asumir como parte de su orgullosa personalidad, entonces uno pasa automaticamente a ser un "agresor" que intimida la privacidad y que es "irrespetuoso". No es que sea falso, no es que uno haya faltado el respeto, no... es que uno ve como un error lo que otro decidió que era parte de su forma de ser. Existe el deber tácito de aceptar los errores de los demás si estos han decidido que son parte de su forma de ser.

29 sept 2010

Sophia y Fabian abrazados

La culpa es de otro...?

A menudo escucho quienes dicen que vivimos en crisis. A menudo oigo hablar de problemas sociales y de "que las cosas estan mal, y cada vez peor". En su esfuerzo teórico por encontrar razon a este malestar general que estamos viviendo en Venezuela, unos cuantos atinan a culpar a Chavez del asunto... y por ahi muchos se enrumban... Antes fue Caldera, antes fue CAP, antes fue Lusinchi... pero eso no importa, ahora es Chavez... ese coño de su madre!!

... o los gringos, o el liberalismo, o la iglesia, o los oligarcas... o el ratón perez.

El asunto es que SIEMPRE EL CULPABLE ES OTRO, no yo.

El coño de madre es el otro, yo no.

Algo muy particular nos caracteriza a los venezolanos: hemos desarrollado una moral y una teoría de vida en la cual colearse está mal si lo hace el "carajo" que se colea frente a nosotros, pero no está mal si se colea detrás de nosotros o es nuestro amigo. Un sistema de valores en el cual, como dice Laureano Marquez, el que maneja el carro de atrás es un coño de madre y el que maneja el carro que está delante de nosotros es un guevón. Pero nunca nosotros.

Dentro de ese sistema religioso - teórico que hemos desarrollado, está la idea de que la culpa de nuestros males es de un otro que no tiene que ver con nosotros, que nos han jodido y nosotros lo que hemos hecho es trabajar de sol a sol, que las cosas no salieron como tenian que salir y nosotros tenemos que pagar los platos rotos de otros...

De la misma manera:

- Botamos basura en la calle pero nos quejamos de que petare es un asco.
- Sobornamos a un fiscal para que no nos detenga el automovil o nos "tumbamos" una caja de CD's vírgenes de la oficina pero condenamos a muerte la corrupción en el gobierno.
- Queremos mano dura y asesina contra el hampa, queremos -pena de muerte- pero si el "choro" es familiar nuestro, entonces los policías son unos asesinos..
- Tememos a la delincuencia pero queremos enviar a los delincuentes al único lugar que se especializa en formar delincuentes perfectos, altamente entrenados y motivados: La Carcel.
- Nos quejamos de nuestros presidentes pero los elejimos sin saber absolutamente NADA de ellos, solo porque nos caen bien (fenómeno Chávez).
- Nos quejamos del tráfico, pero manejamos como unos soberanos animales.
- Nos arrecha que nos mientan, pero le decimos a nuestros acreedores que no tenemos dinero porque nuestra tia, la mayor, sufrio un ataque al miocardio cuando en realidad la tia se murio hace 14 años.
- Nos arrecha que nos mientan, pero creemos en la publicidad, y compramos las vainas de telekompras (informerciales).
- Nos preocupa el futuro de nuestros hijos, pero los dejamos ver telenovelas.
- Sentimos que tenemos derecho lo mejor de lo mejor siempre, pero pensamos que 10 es 10 y lo demás es lujo.
- Sabemos que el cigarro mata pero fumamos.
- Nos quejamos de que estamos pelando bolas pero llegamos a casa con dos pares de zapatos nuevos a pesar de que hay más de 20 pares de zapatos en el closet.

La culpa es siempre del otro.

Pues no. Ni es del otro ni es culpa. No estamos mal, esto no es un error. Somos asi. Somos los magnates de 15 y ultimo, los abogados del diablo si el diablo es nuestra familia, somos los gorditos bonchones, carismáticos y hospitalarios, somos impuntuales, somos trabajadores, somos corruptos, somos compinches, somos palancas, creemos mas en la magia que en la reflexion, queremos que nos salven y no salvarnos nosotros...

Pero no te arreches, el hecho de que no seamos como los gringos o los suizos no nos hace peores o mejores. No tenemos crisis. tenemos la televisión, tenemos el país, la democracia, el gobierno y los gobernantes que tenemos que tener, que queremos tener.

16 sept 2010

Sophia y Fabian abrazados

Consciencia y la cultura venezolana

He de empezar con la primera afirmación que, a pesar de su precipitación y aparente dureza, será completamente detallada y explicada a lo largo de este desarrollo: Votar no solucionará ninguno de los "problemas" de Venezuela. ¿Por que?, porque el o los problemas no están radicados en los políticos, el problema no radica en la corrupción a nivel gubernamental, el problema no es de malos y buenos, de explotadores y explotados; el problema, entonces, no es de elección. El problema está radicado en la consciencia y en la cultura venezolana.

En este artículo pretendo demostrar por qué el votar es un acto egoísta, así como todos los actos referidos a la política en Venezuela, sea desde el ámbito gubernamental o desde el ámbito cotidiano. Así mismo pretendo demostrar por qué nuestro sistema electoral no es funcional para nuestra situación histórica y está caracterizado por la falta de perspectiva por parte de muchos y por el interés personal de poder en otros pocos.

Por qué no nos funciona la democracia:

Actualmente, todo el mundo puede detectar un ilimitado número de problemas y de culpables en la situación venezolana. Una unánime crisis llena nuestras noticias y comentarios diarios; una crisis a la que estamos acostumbrados y peor aún, a la que le estamos sacando provecho personal, cada uno de nosotros. Esta crisis es tan confusa y tan difuminada que todo el mundo puede darle un color diferente, una causa, un transcurso y un diagnóstico diferente.

De ésta variedad de criterios pueden sacarse dos conclusiones: una probable y otra segura: 1.- Nadie está realmente claro acerca de qué está pasando en el país y 2.- NADIE puede ponerse de acuerdo al respecto.

Analicemos qué quiere decir el hecho de que no nos podamos poner de acuerdo respecto a la crisis venezolana, sus factores, sus causas y su curso: Algunos dicen que es la educación o falta de ella, la que tiene a este país como está, otros dicen que es que no existe la ley, otros, que si pero que nadie la sigue, otros echan la culpa al gobierno, ya que en el "se encuentra anidada la corrupción", la cual "empobrece al país y no lo deja progresar"; otros, en acto de xenofobia endosan parte de la crisis a los inmigrantes. Al final, todos dicen: "por eso es que este país está asi".

Tenemos pués una situación en la cual siempre se cree que es EL OTRO el que tiene la culpa. Un otro que no existe concretamente sinó que es producto de un concepto, una representación social. Una representación que nubla el entendimiento de la situación relacionando hechos y globalizando situaciones, creando nuevos problemas. El factor importante de éste hecho se puede nombrar de esta manera: "IDEOLOGIZACIÓN DE LA DEMOCRACIA": Todos estamos pensando que vivimos en un sistema democrático, pero nadie sabe a ciencia cierta lo que esto significa.

El factor común en el momento de analizar la crisis venezolana, es el atribuirle a un "OTRO" las causas y la responsabilidad de la crisis, creyendo por consiguente que es ese OTRO el que tiene que resolverla. Es evidente entonces que se está olvidando en primera instancia el hecho de que la democracia significa per se el gobierno de un pueblo para sí mismo: esto significa UNIVOCAMENTE que la responsabilidad de el bienestar de un pueblo recae en él mismo, sin derecho de adjudicarselo a OTRO. Esto significa que somos TODOS y cada uno de nosotros los responsables de esta crisis; aún así muchos de nuestros compatriotas no pueden darse cuenta del asunto y concebirlo de esa manera."Nosotros" significa nosotros Los venezolanos, como venezolanos, no como personas, o sea, como pueblo, como grupo de personas que conviven y comparten su destino, sus beneficios y sus dificultades.

¿Por qué no somos dignos de una democracia? ¿por qué no la podemos mantener?

1.- Porque no sabemos lo que queremos: Como pueblo, como grupo de personas, no tenemos ni un destino común, ni una manera unánime de planificar y lograr el bienestar comunitario o global . No existe un consenso de cómo queremos que sea nuestra educación, de cómo queremos que sean nuestros hijos, de que tipo de política queremos; no tenemos ni idea de lo que es una buena educación porque no la recibimos. Simplemente , porque NO SABEMOS acerca de nuestra situación histórica, No sabemos quiénes somos, no sabemos cómo somos. No sabemos lo que es una vida democrática.

DEMUESTRO POR QUÉ:

Vamos a situarnos en un ejemplo cotidiano pero muy ilustrativo: imaginemos una situación de tránsito citadino en la cual nuestro automóvil está en frente a un semáforo que está en rojo; la cola de automóviles es tan larga que llega hasta pocos metros frente a nosotros, obstaculizando el paso de los autos que vienen en sentido perpendicular, es decir, en el cruce. En pocos minutos, el semáforo cambia a verde; ¿que hacemos?: avanzamos hasta quedar pegados al auto que estaba frente a nosotros, obstaculizando también la vía, obstaculizando el tránsito de los automóviles que inevitablemente obsctulizarán el transito en el cruce que está detrás de ellos, que obstaculizarán otros cruces y que en algún momento, obstaculizarán nuestro propio avance. No importa qué esté ocurriendo delante de nosotros, cuando la luz del semáforo cambia a verde, nosotros avanzamos SIN IMPORTARNOS OTRA COSA. Y si no avanzamos, nuestro vecino de atrás se encargará de tocarnos corneta de manera tan desagradable que tenemos que hacerlo.

¿Qué es lo ilustrador de este caso?

El hecho de que la gran, inmensa, abrumadora e imperante mayoría de personas hagan eso, evidencia una clara desidia y desinterés por la globalidad de las situaciones (no nos importa lo que pase al conjunto sinó lo que nos pasa a nosotros mismos, nada más); es por lo tanto, un desinterés por lo que le pase a los demás. Al avanzar cuando la cola está todavía obstaculizando el cruce, estamos olvidando la manera en la que se desenvuelve el tráfico, estamos olvidando que dejando circular a los otros automóviles, estamos permitiendo que el tráfico que obstaculiza nuestro tránsito se descongestione, estamos olvidando que existen personas que también están en la cola. No nos importa otra cosa que nuestro bienestar PERSONAL o FAMILIAR inmediato.

Otros ejemplos de esto pueden ser:
a.- Circulamos por el hombrillo en autopistas, para llegar más rápido que los demás, sin importar que probablemente causemos un embotellamiento si encontramos algún auto accidentado en el mismo hombrillo.
b.- Observamos a otras personas botar basura en la calle y no nos preocupamos, así como también muchisimas veces botamos basura en la calle pensando que es "la calle" que no es "nuestra calle", que es la calle de otros, que es simplemente "la calle". Muchas veces he oido "le estoy dando trabajo a la gente del aseo urbano" (sin comentarios ). Sentimos que las instalaciones públicas NO son de nosotros y por lo tanto, NO son nuestra responsabilidad, sinó de los demás, del gobierno.
c.- Sólo reclamamos si alguien se "colea" en una cola cuando lo hace frente a nosotros, jamás cuando lo hace por detrás.
d.- Observamos tranquila y curiosamente cuando a alguien le ocurre un incidente en la calle como un asalto, un accidente menor; nos quedamos mirando, observamos tranquilamente sin detenernos ayudar cuando a nuestros concuidadanos le ocurren la mayoría de sus desgracias cotidianas, luego, al avanzar unos pocos metros, se nos olvida. He presenciado como un grupo de vendedores de perro calientes de Plaza Venezuela observa a los ladrones desvalijar automóviles sin decir absolutamente nada, sin permutarse ni avisar a los cuerpos policiales. En conclusión, Sólo clamamos por justicia social cuando esta nos afecta directamente a nosotros o a nuestros familiares.

2.- Sólo nos interesa NUESTRO PORVENIR, no el de la nación, no el de nuestra comunidad, no el de nuestra urbanización. En conclusión: Los venezolanos no podemos ponernos de acuerdo porque pareciera que NO EXISTIMOS como pueblo.

No tenemos consciencia de comunidad y no podemos pensar en función de una totalidad, no tenemos una consciencia NI una cultura globalista - abstracta - comunitaria sino una cultura individualista - concreta - a corto plazo. Tenemos como moderadoras de nuestra conducta cívica las siguientes consignas: "primero yo y los demás que se jodan". - "a mi nadie me va a venir a joder".

3.- Si no podemos ponernos de acuerdo, si no somos un país, es TOTALMENTE IMPOSIBLE elegir a una persona que ni nos conoce ni conocemos para que represente ante otras personas que ni nos conocen ni conocemos, unos "intereses" que no existen como "nuestros" porque nosotros mismos no sabemos cuáles son ni quénes somos. Para que una democracia funcione, sus integrantes deben tener consciencia de comunidad, consciencia de que sus problemas y sus beneficios están directamente relacionados con los de la comunidad, que el bién público es también bien individual y que la responsabilidad compartida es un medio de consciencia legítimo. Esto requiere una consciencia global, una consciencia o preocupación acerca del "todo"... que definitivamente no tenemos.

4.- Al votar estamos nombrando a alguien para que resuelva nuestros problemas; estamos eligiendo a alguien con la esperanza de que nos haga vivir mejor... pero no a "nosotros" como "venezolanos" sinó a nosotros... cada uno de nosotros.

Votamos por un acto egoísta de deseo de superación económica y material que está caracterizado por la AUSENCIA total de una consciencia global, de comunidad, de país.

¿Cómo se demuestra esto?.
Tan simple como: Preguntense a uds. mismos y a sus amigos las razones por las cuáles están votando o van a votar pos los candidatos de su preferencia... Ahora pregúntense: ¿Qué tipo de razones son éstas? ¿Están fundadas con datos históricos y políticos, bajo un conocimiento producto de un estudio a consciencia de la situación y de los currículums de dichos candidatos? ¿De verdad CONOCEMOS a nuestros candidatos? ¿O nos estamos dejando llevar por la imagen proyectada a través de los medios de comunicación y de nuestras propias impresiones y expectativas personales? ¿Quién puede venir a decir que está votando por algún candidato porque SABE cómo es en realidad, porque CONOCE su ideología política y su plan de gobierno completamente o en su mayoría y está de acuerdo con éste?. el que lo sepa, que tire el primer e-mail.

La verdad es que votamos por las mismas razones por las que elegimos a un equipo de futbol o baseball en algún evento como un mundial o la liga nacional, las mismas razones por las cuáles elegimos alguna candidata en un concurso de belleza, la razón por la que elegimos el nombre de nuestros niños. Definitivamente éstas son razones meramente emocionales, que no están basadas sinó en la subjetividad, no en una proyección y evaluación de las situaciones luego de un conscienzudo estudio de los antecedentes. Claro, no tenemos que hacer tal cosa para elegir el color de un carro, o de ponerle el nombre a nuestros hijos... pero ¿creen que pasa lo mismo con nuestros candidatos a la presidencia de la república?.

Elegimos nuestro futuro de la misma manera que elegimos nuestra ropa. ¿Por qué?, porque no nos importa nuestro futuro como país, sinó como personas. Por que NO EXISTEN VENEZUELA NI LOS VENEZOLANOS más alla del territorio. Solo Existimos personas queriendo estar mejor individualmente.